Si vienes de visita a la capital hispalense, seguro que ya tienes en tu lista la Giralda, la Torre del Oro o el Real Alcázar. Son clásicos que nunca fallan. Pero, desde hace unos años, hay un gigante de madera que se ha colado en todas las fotografías y en el corazón de los visitantes. Hablamos del Metropol Parasol, aunque si quieres sonar como un auténtico sevillano, lo mejor es que lo llames simplemente las Setas de Sevilla.
Este monumento no solo es un lugar increíble para ver el atardecer; es una obra de ingeniería llena de historias, polémicas y datos que te van a dejar con la boca abierta. Para que disfrutes de tu visita con otros ojos, hemos recopilado las 6 curiosidades de las Setas de Sevilla más fascinantes.
- 1.Unas dimensiones que quitan el aliento
- 2. El origen de su nombre: ¿Setas o bóvedas?
- 3. Un palmarés lleno de premios internacionales
- 4. Un viaje al pasado bajo tus pies: El Antiquarium
- 5. La estructura de madera más grande del mundo
- 6. Del odio al amor: Una construcción polémica
- ¿Te has quedado con ganas de más?
1.Unas dimensiones que quitan el aliento
Lo primero que te impacta al llegar a la Plaza de la Encarnación es, sin duda, su tamaño. No es para menos, ya que las Setas de Sevilla destacan con orgullo en pleno casco antiguo. Estamos ante una estructura monumental que mide nada menos que 150 metros de largo y 70 metros de ancho.
Pero lo que realmente te hará sentir pequeño es su altura, que alcanza los 26 metros. Si te animas a subir a su mirador, caminarás por un sendero de 250 metros de pasarelas situadas a unos 28,5 metros sobre el nivel del suelo. Desde allí, tienes una vista panorámica de 360 grados de toda la ciudad. Aunque no es el punto más alto de Sevilla (ese honor sigue siendo para la Torre Pelli o la Giralda), sí que sobresale de manera espectacular sobre los tejados de la zona, ofreciendo una perspectiva única del skyline sevillano.
En total, este “paraguas” gigante cubre una superficie de unos 3.500 metros cuadrados, transformando por completo lo que antes era un solar vacío en un espacio de sombra y vida.
2. El origen de su nombre: ¿Setas o bóvedas?
Aquí va una de las curiosidades de las Setas de Sevilla que más gusta contar. ¿Sabías que el arquitecto original, Jürgen Mayer, no pensaba en setas cuando diseñó el proyecto?
La idea original del Metropol Parasol buscaba rendir homenaje a la propia historia de la ciudad. El diseño se inspiró en dos elementos muy sevillanos:
- Las majestuosas bóvedas de la Catedral de Sevilla.
- Los enormes y centenarios ficus de la cercana plaza del Cristo de Burgos.
Sin embargo, una vez que la estructura empezó a tomar forma, el ingenio de los sevillanos hizo el resto. Al ver esas formas orgánicas y redondeadas, todo el mundo empezó a decir: “¡Parecen setas!”. El apodo cuajó tanto que hoy en día es su nombre oficial a efectos comerciales y turísticos. Aunque algunos todavía intentan llamarlas “Metropol Parasol”, el nombre que ha dado la vuelta al mundo es el de Setas de Sevilla.

3. Un palmarés lleno de premios internacionales
Aunque al principio costó que todo el mundo se enamorara de ellas, el mundo de la arquitectura se rindió a sus pies rápidamente. Este edificio es tan innovador que ha cosechado reconocimientos de primer nivel.
Por ejemplo, en el año 2013, el Metropol Parasol fue uno de los 5 finalistas (entre más de 335 proyectos) del prestigioso Premio Mies van der Rohe. Para que te hagas una idea, este es el galardón de arquitectura contemporánea más importante de la Unión Europea y se entrega solo cada dos años.
Y la cosa no quedó ahí. Más recientemente, en 2021, el portal especializado Trendyfikation situó a nuestra querida estructura de madera en el puesto número 10 de su lista de las 13 obras arquitectónicas más destacadas de todo el planeta. Estar en un “Top 10” mundial no es algo que cualquier monumento pueda decir.

4. Un viaje al pasado bajo tus pies: El Antiquarium
Esta es quizás una de las curiosidades de las Setas de Sevilla que más sorprende a quienes buscan algo de historia. En el año 1990, la intención del Ayuntamiento no era hacer un monumento, sino un parking.
Sin embargo, cuando las excavadoras empezaron a trabajar en el solar de la Plaza de la Encarnación, se toparon con algo inesperado: restos arqueológicos de la época romana. Las obras se paralizaron de inmediato para proteger este tesoro.
Años más tarde, se decidió integrar el pasado con el futuro. Así nació el Antiquarium, un museo arqueológico situado justo debajo de las Setas. Allí puedes pasear entre mosaicos romanos y ruinas que te cuentan cómo era la vida en Sevilla hace siglos, mientras que justo encima de tu cabeza tienes la estructura de madera más moderna de la ciudad. ¡Un contraste alucinante!

5. La estructura de madera más grande del mundo
Si te fijas bien en las piezas que forman el monumento, verás que es un puzzle gigante de madera. Pero llegar a construirlo fue un auténtico quebradero de cabeza para los ingenieros.
En 2007, cuando solo se habían levantado los pilares de hormigón, un informe técnico advirtió que el diseño original era inviable: la estructura no iba a aguantar su propio peso. Esto obligó a rediseñar todo el proyecto.
La solución fue magistral: utilizaron 3.500 piezas de madera laminada de abeto finlandés. Pero no es una madera cualquiera; son láminas de 3 mm encoladas para crear paneles de una resistencia mecánica brutal. Gracias a esto, hoy las Setas de Sevilla ostentan el título de la estructura de madera más grande del mundo.
Además, es un proyecto que mira por el planeta:
- La madera es un recurso renovable.
- El grosor de las piezas varía según lo que necesiten aguantar (desde los 7 cm hasta los 22 cm).
- Su diseño ayuda a minimizar el impacto ambiental en el entorno urbano.

6. Del odio al amor: Una construcción polémica
No podemos hablar de las curiosidades de las Setas de Sevilla sin mencionar lo mucho que se discutió sobre ellas. Sevilla es una ciudad que ama sus tradiciones, y plantar una estructura tan vanguardista en pleno centro histórico fue un choque cultural para muchos.
Hubo dos motivos principales para la polémica:
- La estética: Muchos vecinos pensaban que un diseño tan moderno “rompía” la armonía de las calles y edificios tradicionales.
- El coste: El cambio de diseño que comentábamos antes y los retrasos provocaron sobrecostes importantes que no sentaron nada bien en su momento.
Tuvieron que pasar varios años para que la sociedad sevillana aceptara el monumento. Hoy, sin embargo, el ambiente es muy distinto. Las Setas se han integrado en la vida diaria: tiendas, restaurantes, eventos y miles de personas disfrutando de sus vistas cada día. Han pasado de ser el “patito feo” a ser uno de los iconos más visitados y queridos de la ciudad.

¿Te has quedado con ganas de más?
Como ves, las Setas de Sevilla son mucho más que un sitio para hacerse fotos bonitas (aunque las fotos allí son espectaculares). Son el ejemplo perfecto de cómo una ciudad puede respetar su pasado y, al mismo tiempo, mirar hacia el futuro con arquitectura de vanguardia.
Ya sea por su tamaño récord, por sus restos arqueológicos o por el simple placer de ver anochecer desde sus pasarelas, el Metropol Parasol es una parada obligatoria. La próxima vez que vayas, recuerda que estás caminando sobre la estructura de madera más grande del planeta.


